Para quién son estos servicios
Trabajamos con la PYME colombiana con operación real y sin área financiera interna. Ahí entran también
dos casos que conviene nombrar, porque quien está en ellos no siempre se reconoce en la palabra PYME:
el negocio familiar y la empresa en expansión.
No hace falta una cifra para saber si es usted. Se reconoce por señales que se ven desde adentro:
- Tiene contador, y aun así nadie lee esos números para decidir.
- No sabe cuál de sus líneas le está dejando margen.
- Decide a quién contrata y cuándo por intuición, en el aprieto de la semana.
- Se ocupa usted mismo de los papeles administrativos en vez de estar en su producto y en su venta.
- No tiene flujo de caja ni presupuesto, así que lo que viene el mes entrante es una sorpresa.
El segmento se define desde el costo: somos el director financiero senior que una
PYME, por su tamaño e ingresos, no puede tener en nómina.
Nuestros servicios no están pensados para empresas en etapa de idea sin operación ni facturación, ni
para compañías que ya tienen dirección financiera interna con el instrumento armado y en uso: modelo,
proyección y análisis de rentabilidad.
Tener quien dirija las finanzas y no tener con qué planear el año es otra cosa, y ahí sí hay trabajo.
Tampoco es para quien busca a alguien que le firme lo que ya decidió.
Y conviene ser explícito en lo que sí indigna y en lo que no: el empresario con muchos Excel que no
logra consolidar no es el problema, eso es normal. El problema es la información desordenada y mal
clasificada de la que nadie responde, porque el dueño no tiene quién lo confronte.
Por dónde entra su empresa
El diagnóstico abre el trabajo, y cuando la contabilidad ya produce información
confiable, la entrada es por el servicio que corresponda. Estas son las cuatro situaciones y
lo que sigue en cada una.
Si duda, empiece por el diagnóstico: es el único de los cuatro que no necesita que nada
anterior esté en orden.